La Roja

Alexander Aravena, la joya de La Roja Sub 17: «Esto es solo el principio»

Alexander Aravena posa para el lente de Fútbol Joven Chile.

El nuevo profesor de Historia entró nervioso a la sala. Era su primera clase en la Escuela Carlos Prats de La Pincoya, en Huechuraba. Con el ánimo de conocer un poco más a sus alumnos y saber qué era lo que los movilizaba, hizo que escribieran en una hoja cuáles eran sus sueños. Muchos nunca lo habían pensado o ni siquiera tenían uno. Sin embargo, un mensaje llamó particularmente su atención. «Quiero jugar en el Barcelona», leyó en voz alta en uno de los papelitos. Automáticamente las risas se desataron en el lugar.

Por aquel entonces no muchos sabían que quién escribió eso ya formaba parte del fútbol infantil de Universidad Católica, a donde llegó a los 9 años. Y no solo eso, sino que además desde su arribo a la cantera cruzada fue goleador en casi todas las categorías que jugó. Aquel niño soñador era Alexander Aravena Guzmán (16), una de las figuras de la Roja Sub 17 que logró el subcampeonato en el Sudamericano de Perú y la clasificación al Mundial de Brasil 2019.

Es que para este delantero el fútbol es una pasión inexplicable y ningún sueño es imposible. Por eso sabe que cada uno de los sacrificios que ha hecho hasta ahora en su corta carrera son parte del proceso para lograr sus objetivos. Pese a que hora lo reconocen en la calle e incluso le piden autógrafos, sorprende la humildad y el respeto con que se desenvuelve. «Estoy feliz por todo lo que estoy viviendo, aunque esto es el principio solamente, así que a seguir con los pies bien sobre la tierra porque queda mucho por delante», anuncia el joven de La Pincoya.

-¿Qué sentiste por el apoyo que te dieron desde tu escuela durante el Sudamericano?

-Es una alegría inmensa que el lugar donde me eduqué desde pre-kinder hiciera eso. Súper contento y agradecido de la escuela Carlos Prats que me formó hasta octavo básico.

-¿Cómo se compatibilizan los estudios y el fútbol?

-Cuesta un poco. En la básica me levantaba súper temprano, tomaba desayuno, iba a estudiar, después llegaba a mi casa a almorzar, descansaba 10 minutos y mi papá que es taxista me llevaba a San Carlos para entrenar. Cuando pasé a media iba al Liceo Luis Correa Prieto de Recoleta y ahí me levantaba a las 6 de la mañana. El sacrificio era más grande y, además, el lugar era más estricto. Me quedaba hasta tarde estudiando.

-¿Nunca pensaste en dejar todo y llevar una vida como cualquier niño de tu edad?

-No, porque sé que es parte del proceso hacia mis sueños. Yo sé que todos los sacrificios que hago son para lograr mis objetivos. Cualquier persona que quiera ser alguien en la vida tiene que sacrificarse.

-¿Qué rol juega tu familia en esta aventura?

-Mi familia es todo. Son los que siempre están ahí cuando las cosas no me salen bien o cuando sí me resultan. Estoy muy agradecido de ellos.

-¿Cómo es el paso desde el anonimato a ser reconocido en muchos lados?

-Me lo tomo bien. Es algo nuevo y especial. Mucha gente me pregunta si yo soy el que juega en la Selección. Feliz por todo lo que estoy viviendo. Esto es el principio solamente, así que a seguir con los pies bien sobre la tierra porque queda mucho por delante.

Alexander Aravena domina el balón tras la entrevista de Fútbol Joven Chile.
Alexander Aravena dominando el balón.

-¿Qué significa para ti el fútbol?

-Lo es todo. Desde chico me gustó y para mí es un sentimiento, una pasión. Es sacrificio, compromiso, perseverancia. Es como un trabajo: día a día hay que levantarse, sacrificarse por lo que uno quiere, descansar y cuidarse con la alimentación.

-¿A qué jugador miras y tomas como ejemplo?

-A Luis Suárez y a Messi. Para mí, Messi es el mejor jugador del mundo. Y por mi posición también veo a Suárez, es muy hábil y se desmarca muy bien a los espacios.

-¿Te fijas en detalles técnicos de jugadores que te gustan?

-Siempre me fijo en cómo juegan y en los movimientos que hacen para yo ir mejorando. En algunas circunstancias aún me falta tener más confianza en mi zurda y ser más certero en la definición.

-¿Siempre se te dio lo de hacer muchos goles o es algo que trabajas a diario? (80 goles entre 2017 y 2018 en los torneos de Fútbol Joven)

-Tengo la ambición de los goles. Igual esto se trabaja, practico la definición en los entrenamientos hasta que me salgan las cosas. Así fui mejorando y he podido marcar muchos goles.

«Para mí, Messi es el mejor jugador del mundo. Y por mi posición también veo a Suárez, es muy hábil y se desmarca muy bien a los espacios».

-¿Cuáles son las expectativas para el Mundial de Brasil?

-Tenemos que prepararnos bien para lo que viene. Pocas veces se vive algo así. Imagínate ser uno quien tiene la oportunidad de representar a todo un país. Hay que estar enfocado, dar lo mejor de cada uno al igual que como lo hicimos en el Sudamericano y por qué no salir campeones del mundo.

-Si te digo Sudamericano de Perú, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente?

El partido que perdimos contra Ecuador. Lo teníamos ganado y si hubiéramos hecho mejor las cosas era nuestro. Otro recuerdo que se me viene a la mente es el partido con Argentina porque tuvimos un tropiezo al principio y eso finalmente nos costó no salir campeones. En todo caso, ambas experiencias nos sirvieron para lo que logramos.

¿La solidaridad que mostraron en la cancha se trabajó o se daba naturalmente?

-La amistad y el compromiso de cada uno se fue dando con los entrenamientos y en todas las instancias donde nos juntábamos. Ahí el grupo se fue armando cada vez más. En el Sudamericano dijimos que daba lo mismo quién hiciera el gol, lo importante era el equipo. Gracias a eso se nos dieron las cosas.

-Minuto 88, empatan 2 a 2 con Uruguay, Pizarro te pasa la pelota y te pones en posición para rematar, el resto ya es historia… ¿Qué recuerdos tienes de esa jugada?

-Los uruguayos hacen el lateral, Pizarro toma la pelota y me da el pase, parece que Lucho Rojas también la estaba pidiendo. Controlé y rematé no más, recuerdo que vi cuando rebotó en un defensa rival y entró al arco. Fue una felicidad inmensa. Un momento inolvidable. No sé cómo explicarlo.

Aravena fue una de las figuras de la Roja Sub 17 en el Sudamericano de Lima.
Aravena fue una de las figuras de la Roja Sub 17 en el Sudamericano de Lima.

-¿Cómo recuerdas tu primer llamado a la Roja?

-Fue en la Sub 15. Me llamaron una sola vez. Estaba feliz pero muy nervioso. Era extraño tener de compañeros a jugadores que generalmente enfrentaba en el Fútbol Joven. Cuando llegué al camarín era tímido, no hablaba casi con nadie.

-¿Crees que ha influido en la mentalidad de las nuevas generaciones el ejemplo de la selección adulta?

-Sí, influye. Encuentro que ahora se hacen mejor las cosas que antes. Queremos destacar, ser alguien en la Selección y demostrarlo como lo hicimos en el Sudamericano.

-¿Qué sientes cuando escuchas el himno de Chile en la cancha antes de un partido?

-Jugar por Chile es lo máximo. Es lo más hermoso. Imagínate lo que es marcar un gol. Y el momento del himno es algo inexplicable. A la emoción del himno, se le suma la concentración antes del partido y las ganas de que comience luego. Es una sensación bonita.

Alexander Aravena sueña con jugar en el Barcelona y con ser campeón del mundo con Chile.
El joven de La Pincoya sueña levar la Copa del Mundo con Chile en Brasil.

-¿Qué sintieron cuando llegaron a Chile y los estaba esperando la selección adulta y la Sub 15 para felicitarlos por su logro?

-Fue una alegría inmensa. Es algo que nunca se me va a olvidar y va a quedar siempre en mi recuerdo. Me acuerdo que el Chapa Fuenzalida me felicitó mucho, además me conoce por Católica.

-¿Cómo fue la experiencia en La Moneda con el presidente Piñera? ¿La conocías?

-La conocía porque había ido en el colegio. El Presidente nos preguntó cómo había sido la experiencia en Perú. Me acuerdo que le preguntó al profe Caputto qué nos dijo en el entretiempo en el partido contra Uruguay cuando íbamos perdiendo 2 a 0 para dar vuelta el resultado. Entre nosotros igual comentábamos lo increíble que era estar ahí. Nunca lo hubiéramos imaginado.

-Mucho se comentó de esa charla luego del partido, ¿qué se dijeron en ese momento?

-Terminó el primer tiempo, fuimos rápido al camarín y ahí el profe nos dio una charla. Nos dijo que estábamos luchando por un sueño, que sabía que no iba a ser fácil pero que se podía. Que cuando saliéramos a jugar el segundo tiempo teníamos que dar todo de cada uno por el esfuerzo que hicimos para estar en el Sudamericano. «Un gol y ganamos», nos decía. Cuando hicimos el primero, fuimos con todo. Así se fueron dando las cosas hasta darlo vuelta. Al final, el profe estaba muy contento, muy emocionado.

-¿Qué tan cercano ves tu debut en el profesionalismo?

-Tengo que seguir trabajando para estar en esa situación. Sería lindo estar en el primer equipo de Católica y debutar. Hay que ir paso a paso, no apresurarse. Si sigo esforzándome por lo que quiero, lo demás llegará solo.


Fotografías: Javiera Mera García / Fútbol Joven Chile


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